Opiniones Outlet Piscinas: Sauna Infrarrojos

Un cliente agradecido que se ha hecho amigo de Outlet Piscinas

 

Recientemente tuvimos la suerte y el placer de tener como cliente al Doctor Jose Luís Elorriaga quien además de ofrecernos un trato entrañable, tuvo la gratitud de obsequiarnos con el siguiente escrito en el que nos habla de la sauna de infrarrojos que ha adquirido. Muchas Gracias Jose Luís en nombre de todo el equipo de Outlet Piscinas.

 

Opiniones positivas de Outlet Piscinas

 

La experiencia del Sr. Elorriaga en Outlet Piscinas

 

“Desde hace algo más de cincuenta años que practico el baño sauna. Mi padre -médico naturalista- me había llevado cuando yo no tenía diez años y pasaron otros diez hasta que volví por mi propio pie. Tengo setenta y tres años de los cuales dedique la mayor parte de ellos a la medicina y al periodismo especializado. He probado saunas públicas de todo tipo en numerosos países; Alemania, Argentina -donde las hay con más de cien años de antigüedad-, en Brasil, Uruguay, Ecuador, Perú, Chile, Pekín, Paris, Londres y en España (Barcelona, Madrid, Bilbao y Santiago de Compostela, que es donde ahora vivo y tengo mi consulta que comparto con mi mujer). Desde hace unos años he podido cumplimentar mi sueño: tener la sauna en casa. Primero me hice construir una, a la que solo tuve que comprar el calderín. Compre dos, puesto que al mismo tiempo me hice construir otra del tipo hammam. Más tarde vendí la primera y me hice construir otra en una nueva vivienda. Finalmente, al instalarnos en Santiago de Compostela, compramos la primera de las “para armar en casa”, siempre del mismo tipo: madera, calderín con piedras volcánicas, etc. Y, por último, hace ahora tres años, compramos para la casa de fin de semana una de infrarrojos. ¡Vaya sorpresa!, al principio nos pareció que aquello no surtía ningún efecto, acostumbrados a la agresividad del calor que emite el calderín, pero pasados los primeros minutos… fue la gloria.

 

Sauna Infrarrojos del Sr. Elorriaga

 

La enorme diferencia es que el calor en la primera está en el aire y penetra por la piel lentamente, en la segunda, tal como un microondas: si tu pones una taza de leche en el micro, al retirarla te encuentras con la taza fría y la leche caliente, esto es como si el calor entrara primero en el liquido y más tarde en la taza. Pues en la sauna de infrarrojos es como si el calor lo tuvieses en los huesos antes que en la piel . Es más, tal como afirman los técnicos, el calor “no está en el aire” que, por otra parte, es perfectamente respirable, además de soportarse mucho mejor que en las saunas de calderín. Pues bien, hace ahora pocos días hemos adquirido una nueva sauna para el piso de Santiago, en el que vivimos (en la planta baja tenemos la consulta) y por primera vez hemos podido valorar la esmerada atención de una empresa que vende por Internet (en la mayoría de los casos nos atendieron de forma impersonal, o simplemente no nos respondieron a nuestras preguntas).

 

En Outlet Piscinas dimos con el comercial inesperado, Oscar Álvarez Pérez: atento, servicial, responde a todos los interrogantes que se presentan, te guía en la compra, te aconseja ajustando tus deseos con el presupuesto con que puedes atender a esos deseos, no te presiona, sabe disculparse (esto último es en sí mismo todo un hallazgo en este tiempo de prepotencia) y, finalmente, te deja satisfecho por la compra. Hemos adquirido la Apollo 3 plazas, por su comodidad y confort interior. Es además un producto estéticamente bello, su precio es extraordinariamente ajustado, y su eficacia total. El calor distribuido por toda la sauna y, sobre todo, en pies y pantorrillas, no tiene igual. Desde el momento en que llegó el camión que la trasportó hasta el piso (segunda planta), sumado el tiempo que hubo que dedicar a desembalar las tres cajas para subir la sauna por el ascensor pieza a pieza y el montaje final, hasta dejarla funcionando, en total, tardamos dos horas. Conté con ayuda, por supuesto, pero en no pocos momentos nos estábamos estorbando entre los tres. Muchas gracias Oscar, mis huesecillos te lo agradecen, el alivio de mis molestias que consigo con la sauna de infrarrojos no tiene igual. ”

 

Dr. José Luis de Elorriaga y Canosa.